Sunday, June 19, 2011

Cuánto cuesta el enfermo en la Habana? por Alfredo Michelena

Bitácora Internacional

Columna semanal en El Nuevo País ( sábados)

¿Cuánto cuesta el enfermo en la Habana?

Como siempre les recomiendo revisar DIPLODEMOCRACIA, publicación bilingue sobre Venezuela en asuntos de interés internacional.
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¿Cuánto cuesta el enfermo en la Habana?

por Alfredo Michelena

A veces es difícil convencer a la gente que no hay nada gratis. Todo cuesta y todo hay que pagarlo directa o indirectamente. Los anglosajones dicen que “no hay almuerzo gratis”. Por esto, la operación y convalecencia de caudillo rojillo, nos va a costar más de lo que ya venimos pagando a los hermanitos Castro por sus servicios a la revolución.

Hace poco el diputado Elias Mata informaba que, además de los 100.000 barriles diarios que le entregamos en “cómodas y olvidadizas” cuotas, y del pago de los “médicos”, técnicos y otros “asesores”, el gobierno revolucionario ha firmado una serie de compromisos, en las reuniones de Cooperación Cuba-Venezuela, por cerca de US$6.000 millones, que se sustraen del Fonden.

En esta última se firmaron 100 contratos para la realización de 116 proyectos, por más de US$ 1.300 millones ¡Una guará! Rafael Ramírez, calificó “estos intercambios …[como].. un mecanismo de cooperación inédito…”, y no deja de tener razón,. Además, anunció planes de ampliación de la refinería de Cienfuegos, que ya pusimos a funcionar, una planta de gas licuado de petróleo y un gasoducto de 320 kilómetros, así como la construcción de una refinería en la provincia de Matanzas, y la ampliación de otra en Santiago de Cuba. Mientras que aquí las cuatro refinerías prometidas en Cabrutas, Caripito, Sabaneta y Maracaibo, siguen siendo parte del rosario de promesas incumplidas.

Hay que tener claro que la cooperación “desinteresada” de más de 30.000 “médicos” y otras varias decenas de miles asesores deportivos, militares-G2-, etc., además del manejo de la identificación y los registros, y todo lo que nos dé o haga Cuba no es gratis. Se paga y a precios internacionales, por ejemplo cada médicos cuesta más d $3.000 aunque los Castro se queden con el sueldo- formas modernas de esclavitud. Les debemos tanto por sus “ayudas desinteresadas” que ni con los 100.000b/d de petróleo se cubre la deuda que tenemos con ellos. A US$ 50 el barril, le entregamos US$5 millones al día, es decir $1.825 millones al año, y le quedamos debiendo. Calcule a $100.

Ahora imaginémonos en cuánto aumentará la deuda afectiva con quién no sólo te adula y te asegura que tu permanencia en el poder depende de él- o ellos- y al que ahora le debes la vida, cuando en realidad son los cubanos los que nos deben hasta el modo de andar. Cuando se vaya el caudillo habrá que cobrar; por eso ellos lo quieren muy sanito y “coleando”. El caudillo lo sabe y confía.

Maru Angarita

Monday, May 30, 2011

News of April 15, 2013

The following message is circulating the Internet predicting the news of April 15, 2013 in Venezuela:

Capriles o el que gane las primarias!

Quien será el abanderado?, pareciera que será Capriles, pués bien, este mail es buena propaganda, hay que pasarlo a todos nuestros contactos, sean ó no CHAVISTAS. La realidad de la mejor Venezuela para el futuro, apunta en esta dirección.

TITULARES: Lunes, 15 de ABRIL del 2.013

AMEN, AMEN,AMEN,AMEN,AMEN,AMEN,AMEN ,AMEN ,AMEN, AMEN,AMENNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNN¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡

Hijas del ex Presidente Chávez piden "Juicio Justo", se dirigirán a la corte de los derechos humanos.
RCTV vuelve al aire con récord de audiencia.
Comienza a desmontarse el CRIMINAL control cambiario, funcionarios de CADIVI puestos en prisión por corrupción y lavado de dinero.
SENIAT sin cabeza, el hermano de Diosdado Cabello huye del país!
Se desconoce paradero del ex Vice presidente!
Presidente Henrique Capriles reinicia obras paradas durante el chavismo.
Cuentas en el exterior de ex funcionarios chavistas son congeladas por narcotráfico.
INTERPOL lanza alerta ROJA sobre colaboradores del chavismo, los buscan hasta debajo las piedras!
Se descubre terrible alianza entre Irán y Venezuela, vuelos secretos traían personal desconocido y armas.
Entra a chorro la inversión extranjera en el país, comienzan a operar 2 nuevas empresas de telefonía.
Regresan ex empleados de PDVSA a Venezuela.
Trabajadores, empresa y estado se unen para reconstruir vías terrestres. Comienza plan masivo de construcción de viviendas.
Presidente Henrique Capriles crea estímulo, devuelve empresas expropiadas de alimentos para eliminar escasez en el país........ Solo lo leíste y te alegraste! ........ Si lo reenviamos a todos los contactos crearemos una mente positiva para hacer realidad este sueño.

Maru Angarita
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Sunday, May 22, 2011

Las FARC obtuvieron armas y apoyo logístico desde Venezuela

The following is commentary by Internationalist Pedro Mario Burelli responding to article published in El Nacional newspaper:

Las FARC obtuvieron armas y apoyo logístico desde Venezuela

http://www.el-nacional.com/www/site/p_contenido.php?q=nodo/208864/Mundo/Las-FARC-obtuvieron-armas-y-apoyo-log%C3%ADstico-desde-Venezuela

PMBComentario | Esta noticia del El Nacional de hoy (ver abajo) es vieja, la gran mayoría se publicó a los días del ataque de Uribe y Santos al campamento ecuatoriano de Alias Raúl Reyes, pero aun así sigue siendo sorprendente que no haya tenido mayor trascendencia. Todos los funcionarios y oficiales Venezolanos mencionados siguen activos e inclusive algunos han sido promovidos. Mis fuentes en Colombia me dicen que las computadoras encontradas mas recientemente en el campamento de Alias Mono Jojoy dan fe de la colaboración intensificada del régimen chavista con los terrorista narco traficantes de la FARC. Y nada ocurre.

La primera razón de que nada ocurra es que el liderazgo opositor en Venezuela ha optado por enfocarse en lo superfluo - ser mas chavistas que Chávez parece ser el objetivo populista de muchos - e ignorar todo lo grave que ocurre en Venezuela. Ya sea por un pésimo calculo político, por ignorancia voluntaria o por miedo al régimen y sus complices, el discurso político en Venezuela es el de los monitos que no ven, no oyen y no hablan. En Venezuela estas noticias son fenómeno de unos días y desaparecen para ser sustituidas por - y no acumuladas a - un nuevo escandalo.

Luego tenemos el caso de Colombia, doliente directo de estas fechorías. Hace unos días la Sra. Canciller, que se dice conocedora como nadie de Venezuela (fue embajadora allá al principio del gobierno de Chávez y hasta que le rogó al Presidente Uribe que la sacara de Caracas), dijo que había que "pasar la pagina" de estos datos/eventos. Me imagino que estará muy convencida que sus encantos femeninos son mas poderosos que la demostrada voluntad chavista de reincidir en el delito. Lo que mas extraña es que fue el Presidente Santos quien siendo Ministro de Defensa contrató al IISS para que evaluara los archivos de Reyes y también quien autorizó que se publicaran en este preciso momento. Entonces uno muestra la pagina y la otra pide que se olvide todo. De tanto jugar ajedrez cuatridimensional el Sr. Santos corre el riesgo de darse un auto jaque mate - ojala no sea ese el caso pues las consecuencias serian nefastas para ambos países.

Finalmente tenemos a los EEUU. Al poco tiempo de que estos correos salieron al aire la administración Bush designó a tres de los funcionarios venezolanos allí mencionados como "drug kingpins". Mis fuentes me dicen que la lista era mas larga (abarcaba a algunos de los personajes mencionados en esta nota de hoy) y los recaudos fueron entregados a la entrante Administración Obama. Pero nada pasó pues Dan Restrepo, Director de Asuntos del Hemisferio Occidental en el Consejo Nacional de Seguridad (NSC, por sus siglas en ingles) consideró que los recaudos del Departamento de Justicia y el Departamento del Tesoro no eran suficientes para el recomendar al Presidente una acción que - sin el peso de una acusación penal - al menos evitaría que los EEUU terminará como encubridor de acciones criminales asociadas a una organización como las FARC que está en la lista de "grupos terroristas" y en un país donde los contribuyentes norteamericanos han gastado 11 mil millones para justamente ayudar al gobierno a acabar con el flagelo de una guerrilla narcotizada. Los niveles de indolencia y complicidad de gente como Dan Restrepo son lo que al final resultan en que los EEUU no solo pierda la autoridad moral, sino que definitivamente vaya perdiendo la guerra contra el narcotrafico y su muchos complices.

El hecho que hechos que no son ya noticia lo sigan siendo es responsabilidad de quienes buscan posiciones de autoridad para luego rehuir responsabilidades. La tragedia de muchos es culpa no siempre de unos pocos malos, sino también de unos que se las dan de buenos y terminan siendo sostenes de todo. PMB

Maru Angarita - My blog is: http://maruangarita.blogspot.com

Sunday, May 1, 2011

El Extraño Caso de la Desaparición de las FARC de Venezuela por Virginia Contreras

Virginia Contreras, Former Venezuelan Ambassador the Organization of American States wrote the following article El Extraño Caso de la Desaparición de las FARC de Venezuela concerned about neglect from President Barack Obama towards Venezuela:


Muchos se preguntan qué habrá por detrás de los pasos que recientemente han unido a mandatarios tan disímiles como Juan Manuel Santos, de Colombia; Hugo Chávez, de Venezuela; y Porfirio Lobo, de Honduras. La respuesta es muy sencilla: Barack Hussein Obama.



Aún cuando ha sido imperceptible para algunos, los hechos han venido desarrollándose desde meses atrás, en donde han convergido tanto los intereses del mandatario colombiano, por mejorar su política exterior con la vecina Venezuela, como la necesidad del presidente norteamericano de impedir cualquier atisbo de crisis en Latino América.



Si bien resulta difícil señalar desde cuándo el presidente Obama ha tenido entre sus planes presentarse para la reelección presidencial, es obvio que esa posibilidad ha debido rondar por su cabeza desde hace tiempo. Y es que cuatro años pasan volando, más aún cuando el mandatario no las ha tenido todas consigo. Casos como la reforma del sistema de salud, propiciada por él, hoy en día están en el banquillo de las Cortes norteamericanas en más de veinte estados, y ya ha sido anulada por inconstitucional en Virginia (parcialmente) y en Florida (en su totalidad). La reforma migratoria, anzuelo para atraer el voto latino, en vez de beneficiar a este esperanzado sector de la población, se ha convertido en un boomerang. Tanto así, que “sólo en los nueve primeros meses de su gobierno se produjeron casi el doble de deportaciones que hace cinco años”, según lo ha ratificado la “Transactional Records Access Clearinghouse” (Trac), de acuerdo a los datos de la Oficina de Inmigración y Aduanas de los Estados Unidos (ICE).



Esto, sin contar las graves diferencias que se han producido en relación con aspectos vinculados a la política exterior del actual gobierno estadounidense en materia de defensa, como la situación en Afganistán, hecho que además de haber causado serias diferencias con importantes autoridades de las fuerzas armadas de los Estados Unidos -por la manera cómo se ha implementado la estrategia- en la práctica pareciera no avizorar un futuro mejor. Lo evidencian tanto las listas de soldados norteamericanos muertos en acción, como la amenaza que significa el que el conflicto se trasladara hacia países vecinos de aquél, como Pakistán.



La mala suerte ha sido tal para el presidente Obama, que ni siquiera hechos de menor envergadura, como la oferta de eliminación de la cárcel de Guantánamo, o la sustitución de los procesos militares, por juicios civiles a los allí detenidos, han podido materializarse.



Políticas éstas, sin incluir otras de mucho mayor interés para el grueso de la población estadounidense, como la crisis económica, y todos los aspectos vinculados con ésta, como el desempleo, el recorte o no de los impuestos, la situación inmobiliaria, la disminución del gasto público, entre otras, lo cual ha llevado al jefe de Estado a una considerable disminución de su popularidad. Si a esto le incluimos la pérdida de la mayoría demócrata en la Cámara de Representantes del Congreso de los Estados Unidos, en las pasadas elecciones parlamentarias, el reto que tiene entre manos el mandatario, si quiere continuar viviendo en la Casa Blanca, no es poca cosa. Comprenderemos entonces el interés de eliminar toda huella de crisis, o tensión política -al menos a simple vista- en el continente.



De todos los jefes de Estado considerados para colaborar con Obama, no hubo mejor candidato que Juan Manuel Santos, presidente de Colombia. Este, recién estrenado como gobernante, necesita, de todas-todas, estar de buenas con su homólogo estadounidense, si de verdad quiere echar a andar su política de “prosperidad democrática”.



La necesidad de profundizar su relación con los Estados Unidos, representa no sólo la materialización del tan esperado Tratado de Libre Comercio (TLC) con dicho país, sino la continuación de la colaboración que desde hace décadas ha facilitado el gobierno norteamericano, en la lucha contra el narcotráfico y ahora contra el terrorismo. De allí, que el argumento que el gobierno colombiano ha dejado colar, respecto a que “de no ser tratados como un socio igualitario por los Estados Unidos, Colombia buscará nuevos destinos”, resulte poco menos que creíble. Lobbies van y lobbies vienen, presencia en los medios de comunicación de los Estados Unidos a cada rato de personalidades justificando la necesidad de la ratificación del TLC, preparación de documentos a los cuales se ha comprometido el presidente Santos remitir a la Casa Blanca, visitas del vicepresidente y del presidente de Colombia a los Estados Unidos, y ahora incluso la solicitud del gobernante colombiano para que sus antecesores en la Casa de Nariño, se lancen al ataque en pro de dicho Tratado, evidencian que una cosa es lo que se dice al tratar de no demostrar desesperación, y otra muy distinta son las acciones tomadas a fin de amarrar el negocio.



Dos han sido los asuntos qué tratar respecto a la situación latinoamericana: 1.-Venezuela, de cuyo presidente, Obama no quiere escuchar ni un silbido; y 2.- La crisis de Honduras, mancha oscura en la historia de nuestras democracias, toda vez que, aparte de Cuba, su origen democrático ha sido cuestionado por ciertos gobiernos del hemisferio. En base a esto, el gobierno de Colombia empezaría su tarea.



Quiso la fatalidad para el narcotraficante Walid Makled aparecer en territorio colombiano en momentos tan propicios para los intereses colombo-venezolanos. Esto explicaría el que en noviembre pasado, el presidente Santos, aún sin esperar la decisión de la Corte Suprema de Justicia al respecto, se arriesgara a comprometerse a extraditar a dicho criminal a Venezuela, una vez terminaran los trámites legales.



Para los conocedores de la personalidad del mandatario, este hecho, de adelantar opinión frente a una institución como la Corte Suprema de Justicia, que produjo tantos dolores de cabeza a su antecesor, no podía obedecer sino a un acto deliberado. De hecho, si comparamos tal actitud con la asumida por él dos meses después, durante su viaje a Europa, veremos que la diferencia fue notable. En esta oportunidad, ante las interrogantes surgidas por las llamadas “escuchas ilegales” en Colombia (chuzadas), en donde se pretende involucrar al ex mandatario Álvaro Uribe, Santos actuaba con profusa prudencia durante el programa de televisión “Hard Talk”, de la cadena “BBC” de Londres, respondiendo que “estaría, muy, muy triste, si eso ocurriera, pero lo aceptaría, por supuesto” (sic).



El problema no radica en analizar, por enésima vez, si fue USA o Venezuela quien solicitó primero la extradición del delincuente Makled. La situación estuvo muy clara desde un principio para el gobernante colombiano; y es que si quería ganarse el favor de su homólogo venezolano, a fin de mejorar las relaciones comerciales, y a su vez tranquilizar al jefe de Estado norteamericano, la extradición comprometida era más que necesaria. Como dirían por allí: con Makled, Santos mataba a dos pájaros con una misma piedra.



Es cierto que en el país del norte ha habido descontento con la medida en cuestión, tanto así que hasta aquellos congresistas que han venido confirmando su deseo de votar a favor del TLC, han manifestado su disgusto con dicha extradición. Pero lo que es una realidad, es que la decisión de extraditar al narcotraficante no estaba dirigida a satisfacer más que a una sola persona: el inquilino de la Casa Blanca. Ya éste verá cómo cumple sus promesas para con su colega colombiano.



El otro caso vinculado a Venezuela, y mucho más difícil de digerir, se refiere al conflicto surgido entre ambos gobiernos, como consecuencia de la denuncia que el pasado año, el gobierno colombiano interpusiera ante la Organización de los Estados Americanos (OEA), respecto a la presencia, casi convicta y confesa, de aproximadamente 1.200 guerrilleros colombianos, establecidos estratégicamente en 87 campamentos a lo ancho de la frontera venezolana. Recordemos incluso, que pocas horas después de publicitada dicha denuncia, al gobierno de Venezuela no le quedó más remedio que romper relaciones diplomáticas con aquél. Por lo menos con esto trataba de enderezar el entuerto que significaba la evidencia presentada frente a la comunidad internacional.



Como dirían en España, lugar aprovechado por el jefe de Estado colombiano para deslastrarse de tan dramática denuncia: “la oportunidad la pintan calva”; y es así que, en plena visita ante la Madre Patria, el pasado 12 de abril, frente a la “Televisora Española”, el presidente Santos declaraba: “Tenemos constancia de que los campamentos que nosotros teníamos ubicados ya no están ahí (en Venezuela)" (sic).



Lógico es suponer que las palabras del actual mandatario no alegraran el espíritu del pueblo colombiano, y muy especialmente el de los casi 500 mil efectivos que conforman una de las fuerzas militares mejor preparadas del continente, quienes han visto desaparecer impunemente a dichos criminales hacia territorio venezolano. Tanto fue el efecto, que el propio ex presidente Álvaro Uribe manifestó públicamente su inconformidad con tamaña aseveración.



Lo cierto del caso es que el gobernante reculó ante sus declaraciones iniciales. Aprovechando el inicio de la Semana Mayor, en entrevista exclusiva para la emisora de radio “la FM”, advertía: "Nunca dije que ya no hay presencia de las FARC en Venezuela, sino que los campamentos que teníamos localizados ya no están en el sitio donde sabíamos que estaban". Continuando más adelante: "No dije ni que esos campamentos se trasladaron a Colombia, ni que se mantuvieron en Venezuela, porque no lo sabemos. Infortunadamente la labor de inteligencia que se acumuló durante mucho tiempo se perdió porque ellos (las FARC) se dieron cuenta de que los estábamos vigilando y tomaron precauciones". Insistiendo, por último, que “hoy por hoy el Gobierno no sabe si esos campamentos están en Venezuela o en Colombia(sic).



Olvidaba el mandatario en esta nueva intervención, sus declaraciones durante el almuerzo-conferencia organizado por el “Foro de la Nueva Economía”, en el Hotel Ritz de Madrid, durante el mismo viaje a España, en donde ante las insistentes preguntas de los periodistas invitados, desdecía anticipadamente de la aclaratoria antes referida, afirmando categóricamente: “Hemos visto actividad de guerrilleros de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) y del ELN (Ejército de Liberación Nacional), cada vez más activa en la frontera. Es decir, los hemos visto trasladándose a Colombia(sic).



Quiso la casualidad, este 19 de abril, que los medios de comunicación internacionales recogieran una reciente solicitud, que supuestamente realizara el máximo líder de las FARC, alías “Alfonso Cano”, ordenándole al comandante guerrillero, “Grannobles”, (hermano del fallecido jefe guerrillero “Mono Jojoy”), que “deje el refugio que tiene en la frontera con Venezuela y vuelva al combate”. Como se ve, al parecer el único confundido respecto al paradero de la guerrilla colombiana, es el mismo presidente Santos.



El segundo caso que el gobierno norteamericano requiere finiquitar antes de la próxima Asamblea General de la OEA, a realizarse en junio, en El Salvador, se refiere a la reincorporación de Honduras al organismo hemisférico, a cuyo efecto necesita del concurso de sus Estados miembros. Siendo por todos conocido que la piedra de tranca para tal situación, lo ha sido el gobernante venezolano, era obvio suponer la necesidad de “solicitar su buena pro” para tan delicada misión. Nuevamente resultaría de una incuestionable utilidad la intervención divina del gobernante Santos. Y así, como quien saca un conejo de un sombrero, aparece el presidente hondureño, Porfirio Lobo, en la tan esperada reunión Santos-Chávez en Cartagena de Indias, el 9 de abril pasado.



El resultado del cónclave no se hizo esperar, hasta el punto de que a la salida del mismo, Lobo adelantara información sobre su próxima reunión, la cual pretende celebrar en compañía de sus mismos anfitriones, y del otrora indiciado, y ahora libre de culpa, el ex presidente Manuel Zelaya.



La situación de Honduras amerita una consideración especial, por el hecho de hacernos recapacitar respecto a antiguas prácticas que los demócratas del mundo supusimos superadas.



A raíz de la violación de principios constitucionales, definidos como delictivos por la propia Constitución hondureña, el para entonces presidente Zelaya, fue destituido de su cargo, y ordenada la apertura de varios procesos judiciales en su contra. Paralelamente, Honduras fue suspendida de la OEA, por considerarse irregular la manera como Zelaya fue destituido de su cargo. Para nadie es un secreto que el gobierno que lideró esta suspensión, así como el establecimiento de una serie de sanciones políticas y económicas, fue Venezuela.



El caso es que, sin que hubiera mediado un proceso judicial de por medio, y a sabiendas de que en dicho país no procede el juicio en ausencia por los delitos imputados al ex gobernante, la Corte Suprema de Justicia de Honduras “suspendió”, el pasado 25 de marzo, las tres órdenes de captura que operaban en contra del ex mandatario -entre ellas dos por procesos en los que era acusado por corrupción.



Esta situación, de desmantelamiento de las instituciones del Estado hondureño, resulta altamente preocupante. De hecho, en el mes de enero de este año, la Presidenta del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes, Ileana Ros-Lehtinen, en comunicación enviada al subsecretario de Estado para el Hemisferio Occidental, Arturo Valenzuela, advertía que “Los Estados Unidos debe cesar de presionar a Honduras para que absuelva al ex presidente Manuel Zelaya” (sic).



Incluso, el propio Arturo Valenzuela, meses atrás, en una conferencia en el “Brooklyn Institute, en Washington DC, señalaba que “el presidente hondureño, Porfirio Lobo, ha hecho sus deberes y ha preparado el terreno para que Honduras sea readmitida en la OEA”(sic).



La interrogante que se presenta a raíz de esta manera anti jurídica de resolver la causa del ex mandatario hondureño, nos obliga a preguntarnos si serían esos, “los deberes”, a los cuales hacía referencia el representante de la diplomacia norteamericana. De ser así, el hecho no puede ser más alarmante, al verificar que esos valores, de respeto absoluto a las instituciones del Estado, y de independencia de los poderes públicos, tan estrictos dentro del territorio norteamericano, no se compaginan con los parámetros exigidos por las mismas autoridades estadounidenses, cuando de otros gobiernos se trata.



La intervención de otros Estados en los asuntos internos de Honduras ha llegado a un extremo tal, que nuevamente la congresista Ros–Lehtinen, el 19 de abril pasado, hace pública su preocupación al señalar “que la presión internacional, para forzar el retorno del ex Presidente hondureño Manuel Zelaya usurpa la soberanía de Honduras porque Zelaya fue removido de su cargo por violar la Constitución hondureña”. Urgiendo a todos los países miembros de la OEA a “desistir de esas tácticas de presión”; así como pidiéndoles que “reinstalen a Honduras durante su próxima reunión del mes de junio.”



Tales circunstancias deben hacernos recapacitar respecto a lo frágiles que resultan nuestras democracias, al depender las unas de las otras de acciones u omisiones de nuestros mandatarios, los cuales en muchos casos ni siquiera se han puesto a pensar las consecuencias que puedan generar sus actos. El caso actual de Colombia es un ejemplo de ello.



Colombia, un país con unos antecedentes tan complejos, pasó de considerarse prácticamente un Estado fallido, a un ejemplo de perseverancia en la lucha por la democracia.



Seguramente existen decenas de historias respecto a los grandes sacrificios que esto ha ameritado. Uno de esos ejemplos que se nos vienen a la memoria se refiere al capitán Camilo González, oficial de inteligencia, adscrito a la regional de Inteligencia de la Primera División del Ejército (RIME), en Santa Marta, Colombia, y el cabo Gregorio Martínez, también dedicado a labores de inteligencia. Ambos militares no tuvieron la suerte de escuchar las palabras de su presidente respecto a la pretendida desocupación, desaparición, mudanza, o como se le quiera llamar, de las FARC, del territorio venezolano. Los cuerpos sin vida de estos dos militares aparecieron con señales de haber recibido terribles torturas, en territorio fronterizo de Venezuela, en el 2007.



Es cierto que ya han pasado cuatro años de este terrible suceso, pero lo grave de la situación no es únicamente la irreparable muerte, y terrible sufrimiento que han debido padecer estas personas. El hecho es que la historia completa no deja de ser más asombrosa aún, al conocerse que supuestamente dichos militares fueron descubiertos por miembros de la guerrilla, y por oficiales, dentro de territorio venezolano, quienes al parecer los habrían trasladado a la sede del “Destacamento de Apoyo Aéreo # 1 de la Guardia Nacional”, en el estado Zulia. Lo demás es historia: los cuerpos fueron encontrados en las circunstancias descritas.



Por si esto fuera poco, la información apunta a la participación de un altísimo funcionario de la inteligencia militar venezolana, el cual habría dado la orden de proceder como en efecto sucedió.



Todos estos eventos nos llevan a considerar la difícil situación en la cual se encuentra el gobernante colombiano, quien, “por razones de Estado”, actúa con amigable consideración, mientras los indicadores demuestran que con nuevos amigos como los suyos, no necesita enemigos. Si a esto le agregamos la inmensa responsabilidad que dicho funcionario ha heredado de su antecesor, en el sentido de haber convertido éste a Colombia no sólo en un ejemplo a seguir, sino en el muro de contención del socialismo del siglo XXI y/o la revolución bolivariana, el peso que tiene sobre sus hombros el mandatario no es nada envidiable.



El caso del presidente Obama resulta menos comprensible. Este, desconociendo las realidades de este lado del hemisferio, pareciera dirigir su política exterior como quien pretende completar un rompecabezas, con piezas extrañas y a empujones.



No estamos aquí para juzgar a nadie, pero en el caso de estos dos gobernantes, es innegable que todos seremos beneficiarios, o víctimas, de sus aciertos o desaciertos. El tiempo dirá si dichos mandatarios pensaban para la próxima generación, o si simplemente lo hacían para la próxima elección.



Maru Angarita
My blog is:
http://maruangarita.blogspot.com/


Monday, April 4, 2011

Comments by Pedro Mario Burelli concerning the Walid Makled case

The following are comments made by Harvard Internationalist Pedro Mario Burelli concerning the Walid Makled case:

Anexo la transcripción completa (35 paginas) de la entrevista de casi 60 minutos que hizo el periodista investigativo venezolano Casto Ocando al "presunto" capo venezolano Walid Makled. Algunos fragmentos de esta fueron usados por Univisión para el programa especial que transmitieron anoche a las 7PM EST.


Entre lo que Makled responde y lo que ofrece responder ante fiscales o jueces norteamericanos queda al descubierto - aun para los ciegos de oficio - lo de Venezuela: el "narcoestado".

El Presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, tiene en sus manos un tema de índole político (no tanto legal) y otro de índole moral. Es imposible complacer a Hugo Chávez sin volverse un complice de el y al mismo tiempo arriesgar una relación privilegiada en materia de seguridad y narcotrafico con los EEUU. Y es imposible complacer la petición de los EEUU, quienes por cierto fueron claves en la captura en Cucuta de este personaje, sin poner punto final a la etapa de "nuevo mejor amigo" que instauró Santos con su otrora enemigo favorito Hugo Chávez.

Toda jugada de billar, por mas compleja - y brillante - que sea, tiene que concluir. A Santos le llego el momento de definir:

A. Si continua encubriendo los crímenes del gobierno vecino (recuerden que el año pasado enterró los archivos de la computadoras de Reyes luego de dárselos al International Institute for Strategic Studies con sede en Londres para su clasificación y publicacion vía Internet y ha engavetado los igualmente reveladores discos duros de las computadoras del campamento del Mono Jojoy).

B. Si deja que la información que Walid Makled esta dispuesto a aportar sobre las múltiples acciones criminales (terrorismo incluido) del régimen chavista se ventilen en los mismísimos tribunales norteamericanos que han sido de tanta utilidad para Colombia en el momento de sacar de circulación a decenas de capos y meterle miedo a muchos otros.

A este inteligente estudioso de la historia la historia lo juzgara por una decisión que quizás enredó innecesariamente con "promesas" a destiempo y otras peripecias políticas.

PMB

Fuente
de la transcripción: paquete de información que Univisión circuló entre medios locales e internacionales con prohibición expresa o embargo que venció anoche.

Maru Angarita
My blog is: http://maruangarita.blogspot.com/

Venezuelan government responsibility with the Makled case

The following is article written by Virginia Contreras, former Venezuelan Ambassador to the Organization of American States, concerning the case of Walid Makled:

La Responsabilidad del Estado Venezolano en el Caso Makled Virginia Contreras
Si hay algo imposible de ignorar, para los gobiernos de Colombia y Venezuela, ha sido la publicidad que ha generado la posible extradición, por parte del gobierno colombiano, del narcotraficante venezolano Walid Makled (“el árabe”) a su país. Columnistas de todas partes del mundo, prestigiosos medios de comunicación internacionales, líderes políticos, miembros del Congreso de los Estados Unidos, y ciudadanos de aquellos dos países, han manifestado su preocupación, y hasta indignación, respecto a la decisión adelantada por el Presidente Juan Manuel Santos en relación con la posibilidad cercana de extradición de uno de los capos de la droga más importantes en el mundo de los últimos tiempos.
Si bien la medida de entregar a las autoridades venezolanas de tan especial carga, representa una decisión soberana, resulta más que evidente su costo político. Diplomáticos del país andino, en todos los confines del mundo, y asesores del Presidente Santos, no pueden estar ciegos, sordos y mudos para no contarle a su patrono, que en el planeta tierra de lo que se habla es de “Makled”. De allí, que para mitigar los golpes, que tarde o temprano llegarán, las autoridades colombianas, se hayan hecho de la vista gorda frente a la infinidad de entrevistas que el mencionado narcotraficante, sicario, lavador de dinero producto del delito, homicida, corruptor, e infinidad de calificativos más, que pueden inferirse de la serie de hechos en los cuales se encuentra relacionado, ha facilitado a importantes medios de comunicación social.
Tal y como ha declarado el peligroso delincuente, confirmado por investigaciones que propios y extraños han venido desarrollando sobre el caso, son muchos los funcionarios del gobierno bolivariano –con nombre y apellido-, involucrados en tales desmanes. Esta circunstancia, de hacer pública la denuncia del capo, mientras por otro lado se le jura lealtad eterna al presidente venezolano, ha sido un verdadero golpe en el costado para quien se vanagloriaba de pasear “con la espada de Bolívar por la América Latina”. Así, muy a pesar de la imagen de felicidad que el mandatario bolivariano ha querido transmitir durante su gira a Argentina, Uruguay, y Bolivia, fue evidente su perturbación ante el hecho de sentirse timado; y es que para él, la oferta de entregarle a Makled, después de permitir que éste haga pública su activa vida delictiva, es como comprar a la empresa Coca-Cola, después que ésta ha transmitido por Facebook, el secreto de su fórmula para hacer el conocido refresco.
De allí, que sin ton ni son, bajo la mirada estupefacta del personal más cercano que lo acompañaba en su gira en Bolivia, el Presidente Chávez haya decidido permanecer en la lujosa habitación-bungaló- del conocido Regina Resort, en la ciudad de Tiquipaya, Cochabamba, antes de dar su brazo a torcer y participar en la reunión pautada con el gobernante colombiano en Cartagena. Especulaciones iban y venían en torno a la razón de su ausencia, pero es que la molestia, y muy seguramente preocupación, era tal, que retando al más elemental análisis, el mismo presidente bolivariano decidió que se notificara la existencia de daños en el avión presidencial. No importaba que se supiera que el presidente Chávez viajaba con dos aviones, como siempre acostumbra a hacerlo, o que el Falcon 900 recién adquirido por su compañero y amigo, el Presidente Evo Morales, estuviera a su disposición; y es que, el atribuirle a una excusa tan banal, y de tan fácil comprobación, la ausencia de su viaje, era precisamente el mensaje deseado.
De Makled son muchos los casos en los cuales se le vincula, y otros tantos que él mismo vocifera ante el mundo. Si bien éstos han sido hecho públicos en distintas oportunidades, existen algunos, que por su connotación personal, por su relación con conocidas personalidades venezolanas, y por la responsabilidad del Estado venezolano, vale la pena destacar.
El “árabe”, ha sido sindicado de la muerte de varios ciudadanos venezolanos, como los casos del periodista Orel Zambrano y del veterinario Francisco Larrazábal, (éste último copropietario de la misma hacienda que fuera escenario hace 11 anos del famoso secuestro del empresario Richard Boulton). De igual forma se le vincula en la muerte del Fiscal anti drogas, Gamal Richani, homicidios estos cometidos todos en la ciudad de Valencia, Estado Carabobo. Pero aún la gravedad de éstos delitos, el “fuerte” del mencionado delincuente, es sin duda alguna el narcotráfico, y consecuencialmente el lavado de dinero proveniente de éste, así como una serie de delitos conexos, como el soborno a funcionarios públicos.
Hemos querido hacer un aparte para referirnos al asesinato del narcotraficante Wílber Varela, alias “Jabón”, cometido en el Estado Mérida, Venezuela, en 2008. No sólo por ser el único caso en que se reconoce a la persona física del “árabe” en la escena del crimen, sino por la curiosa actitud de algunas autoridades policiales para el momento, las cuales crearon casi una “leyenda urbana” al dar a entender que el fallecido no era necesariamente “Jabón”.
“Jabón” era de nacionalidad colombiana, y llegó a convertirse en el jefe del Cartel del Norte del Valle, uno de los cárteles más poderosos y sanguinarios de la historia del narcotráfico en Colombia, después de la desaparición del conocido narcotraficante Pablo Escobar, del Cartel de Medellín. Tan importante era Jabón, que las autoridades Estadounidenses, llegaron a ofrecer hasta 5 millones de dólares por su captura.
En lo que respecta al tráfico de drogas, la investigación iniciada en el Distrito Sur de la ciudad de Nueva York, ha sido una de las más conocidas. En ésta se le imputa a Makled la responsabilidad en un vuelo de un avión, matrícula venezolana YV1467, el cual fue desviado y desaparecido en marzo de 2009, en el Aeropuerto Metropolitano de Charallave. El hecho es que la aeronave robada reaparece accidentada, unos meses después de su desaparición, en la isla de “Utila”, Honduras, encontrándosele en su interior una tonelada y media de drogas. Esta circunstancia vino a reforzar las denuncias que posteriormente, el presidente encargado de Honduras, Roberto Micheletti, habría hecho públicas respecto al auge del narcotráfico en su país, y la vinculación de autoridades venezolanas, que permitían éstos vuelos, de avionetas que semanalmente llegaban a su país, los cuales se incrementaron desde la presidencia de Manuel Zelaya.
Uno de los casos más relevantes fue el ocurrido el 10 de abril de 2006, cuando un avión DC-9, pintado igual que los aviones oficiales norteamericanos, aterrizó en el aeropuerto de Campeche, Méjico, encontrándose en su interior 128 valijas repletas de cocaína. En este caso los detenidos estaban vinculados con el cartel de Sinaloa, circunstancia altamente preocupante en vista de la peligrosidad de dicho cartel de la droga, y del hecho de que dicha aeronave salió del “Aeropuerto Internacional Simón Bolívar”, en Maiquetía, Venezuela. Llama la atención, que estando relacionado este delito con el “Cartel de Sinaloa”, las autoridades venezolanas, en las oportunidades en que ha sido denunciada la presencia en el país de estas peligrosas organizaciones, insistan en negarla. Como ingrediente, debemos destacar, que el copiloto de la nave, -detenido-, fue identificado como Miguel Ángel Guerra, de nacionalidad venezolana.
El epílogo de estos casos lo viene a completar las casi 400 panelas de cocaína que el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) decomisó en noviembre de 2008 en la Hacienda El Rosario, ubicada en Tocuyito, estado Carabobo, propiedad de la familia Makled, y en la cual fueron detenidos los hermanos del hoy extraditable Walid Makled.
Indistintamente del cúmulo de delitos que este narcotraficante haya cometido, el caso es que existen una serie de elementos que comprometen la responsabilidad directa del Estado venezolano, toda vez que desde un principio, personas con autoridad política, y organismos del Estado, de una u otra forma, contribuyeron a crear no sólo el emporio que significó la familia Makled, sino los instrumentos necesarios de los Makled, para garantizarse su impunidad por un largo tiempo.
Uno de los casos más emblemáticos, y de fácil comprobación, respecto a la responsabilidad del Estado venezolano, en lo que ha sido la vida delictiva de este ciudadano, es la adquisición por parte del “árabe”, de la “Línea Aeropostal Venezolana”.
Debemos recordar, que para el 2007, Aeropostal vivía momentos críticos operativamente. A la suspensión de algunas de sus frecuencias, se le unió la crisis por falta de divisas- al parecer en vista de problemas políticos, entre su dueño, Nelson Ramiz, y el gobierno bolivariano. El hecho es que muchos “revolucionarios” se acercaron a Ramiz para ofertarle la compra de la aerolínea, obteniendo una respuesta negativa de parte de su propietario. Aún así, Walid Makled logra adquirir dicha línea, y comenzar sus operaciones regulares. No sin antes cancelar el monto de la venta, hecho que no dejó de sorprender a unos cuantos, cuando se rumoraba en los pasillos del Instituto Nacional de Aeronáutica Civil (INAC), que la deuda había sido cancelada mediante la entrega de un “cheque personal”.
Tal y como lo establece el Artículo 4 de la “Ley de Aeronáutica Civil” (LAC), la aeronáutica civil es una actividad de “utilidad pública”, a cuyo efecto se rige tanto por los principios constitucionales, por esta Ley, por la Ley del Instituto Nacional de Aeronáutica Civil, y por cualquier otra normativa atinente al tema.
En este sentido, teniendo los servicios de navegación civil el carácter de servicio público, la competencia sobre esta materia le corresponde al PODER PÚBLICO NACIONAL, quien “la ejercerá directamente, o mediante el otorgamiento de concesiones o permisos a organismos especializados…”, se incluyen igualmente el transporte aéreo comercial referido al transporte de pasajeros, carga y correspondencia, con fines de lucro. (Arts. 61 y 62 LAC).
De acuerdo con este particular, el INAC es el órgano competente para verificar todo lo atinente a la aviación civil en el país, y entre otras, “regular y fiscalizar las actividades de la aeronáutica civil, expedir o convalidar certificados, permisos o licencias…”(Art. 9 LAC y Art. 5 de la Ley del Instituto Nacional de Aeronáutica Civil-“LINAC”), en cuyo caso está en la obligación de exigir que “para el establecimiento y desarrollo de cualquier actividad aeronáutica, la empresa garantice con “bienes de su propiedad…u otros instrumentos financieros…el pago de sus obligaciones…” (Art. 7 LAC). De igual forma, en los términos del Art 66 y siguientes de la LAC, el INAC es el órgano competente para regular y supervisar todo lo referido al certificado de explotación del servicio, y al uso de la línea aérea comercial, de acuerdo a una serie de exigencias muy rigurosas. A partir del 04 de abril de 2008, Gaceta Oficial N° 38. 883, el INAC es adscrito a la Comisión Central de Planificación, organismo del Estado presidido por el Vicepresidente de la República.
Vemos pues que sólo en el caso de la adquisición de la Línea Aeropostal Venezolana, de parte de W. Makled, la responsabilidad directa e inmediata del “Poder Nacional” era más que evidente, más aún cuando para la fecha de compra de la línea aérea era por todos conocido, si no los hechos delictivos que hoy se le imputan a Walid Makled, si las sospechas del origen mal habido de la extraordinaria fortuna que en tan poco tiempo logró amasar dicho ciudadano.
Pero no bastándole a las autoridades “del Poder Nacional” con aceptar de buenas a primeras la participación del “árabe”, en la prestación de un servicio público de esta envergadura- que además le facilitaba el uso del medio aeronáutico para sus fines- la situación se agrava aún más, cuando habiéndose iniciado el proceso penal en contra del “árabe”, y sus hermanos, el propio “Poder Nacional”, designa como “Presidente de la Junta de Administración Especial de Aeropostal”, al Cnel., en situación de actividad (AV.), Douglas Vásquez Orellana, y como Vicepresidente, al Cnel. José Gregorio Pereira Matute.
Tal y como ha demostrado a lo largo de las distintas funciones que le ha correspondido ejercer, el coronel Vásquez Orellana es de estricta confianza del Presidente de la República, así como del teniente, y actual diputado a la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello. Entre los cargos que ha desempeñado podemos mencionar, el de director general del Aeropuerto Internacional de Maiquetía, y anteriormente subdirector general de ese instituto. También fue viceministro de gestión del Sistema Nacional del Ministerio del Poder Popular para la Vivienda y Hábitat, (2007 y 2008). Antes de eso, fue presidente del Fondo Nacional de Desarrollo Urbano (Fondur).
El caso no es precisamente la utilización de personal militar, tal y como nos hemos venido acostumbrando en Venezuela, a ocupar cargos de otra índole, en desmedro de la función original para la cual fueron formados nuestros oficiales, hecho ya suficientemente grave. La situación es que, ya para la época en la cual se inician los procedimientos judiciales en contra del “clan Makled”, era por todos conocido la estrecha relación que existía entre el jefe del grupo delictivo, con importantes personalidades dentro de todos los poderes públicos del Estado. En este sentido, resultaba aún más demoledor todavía, frente a la imagen que el gobierno nacional hubiera debido transmitir respecto al referido proceso criminal, el que el mandatario venezolano, hubiera designado precisamente a aquella persona de su extrema confianza, que precisamente por ello, impediría el conocimiento de la verdadera realidad que la mencionada línea aérea pudiera representar. Mucho más aún, cuando dentro de las denuncias en las cuales se relaciona al conocido narcotraficante, se encontraba la “contribución de dos millones de dólares para financiar la campaña electoral a favor del mandatario venezolano en el referéndum revocatorio”.
Esta misma circunstancia, de colocar a personal militar, de confianza del jefe del Estado venezolano, se repite en otros casos en donde se incautaron provisionalmente los haberes del “árabe”. Así tenemos al de la empresa de depósitos aduaneros “Transgar”, en el Puerto de “Puerto Cabello”, estado Carabobo. Aquí, entre otras personas, podemos mencionar al General, activo, (AV.) Giofreda Giorgio, designado como director, y quien nombró a su vez, como gerente general de la empresa. al Coronel, retirado (AV.), Eduardo Falcón Gotopo.
Para entender la connotación que representa esta nueva responsabilidad asignada, a oficiales de confianza del más alto nivel del país, debemos señalar -aparte de los argumentos esgrimidos anteriormente,-respecto a la necesidad de mantener una actitud objetiva que demostrare que el gobierno nacional ningún interés particular tenía en un tema tan engorroso-, que la referida empresa era considerada la compañía aduanera más grande del país.
Quiso la “Divina Providencia”, poner en el camino de los venezolanos información fundamental que demostraría cómo “Transgar” habría celebrado negocios con organizaciones gubernamentales, como “PDVAL”, la cual para el 2008 favoreció al “árabe” con contratos superiores a los 85.500 dólares, (servicios aduanales y almacenamiento de alimentos importados) aún cuando dicha empresa no se encontraba inscrita en el Registro Nacional de Contratistas, como lo establece la Ley de Contrataciones de Públicas.
Infinidad de empresas forman parte de lo que sería el “emporio Makled”, la almacenadora aduanera “Conacentro”; empresas de depósitos en la Victoria, estado Aragua; cuentas bancarias, y en fin, una inmensa lista a la cual nos es imposible detallar, pero así como sucedió con Aeropostal, y “Transgar”, nuevamente se incluyeron a oficiales de confianza en los cargos directivos de éstas, como al también oficial de la Fuerza Aérea, (R.) el teniente (AV.), Bolívar Arévalo.
Son muchas las situaciones en las cuales se involucra al narcotraficante con autoridades gubernamentales. Incluso él mismo las reconoce expresamente, señalando entre muchos otros, al general de división, y ex gobernador del estado Carabobo, (Guardia Nacional), Luis Felipe Acosta Carles. De igual forma al general Wilson Marín, al cual según referiría dicho capo, le pagaba 150 mil dólares trimestralmente (más $800 mil para atender “un asunto personal”), y en donde refería que “al general Wilson Marín, ex jefe del grupo de aviones escoltas del presidente Chávez, lo tenía para que me prestara servicios personales”. A cambio de esto, y de acuerdo a estas aseveraciones, el general, (en ese momento jefe del operaciones del Grupo de Transporte Presidencial N° 4, encargado de pilotear los aviones presidenciales), puso a su disposición a un oficial, mayor de la fuerza aérea, a dedicación exclusiva de Makled.
De igual manera ha sido repetitiva la afirmación del “árabe” de haber sobornado a Fizar El Aissami (hermano del ministro de Interior y Justicia, Tareck El Aissami) “para que colocara a varios de mis colaboradores dentro de la policía judicial”.
Pero uno de los casos que más llama la atención, dentro de todas estas acusaciones, se refiere a la participación de los generales Henry Rangel Silva, quien se desempeñó como director de la DISIP desde el 2005 (G.O 38.210),hasta julio de 2009, así como de Hugo Carvajal, el oficial que durante más tiempo ha ocupado la Dirección de Inteligencia Militar (DIM), junto al actual comandante de la Armada venezolana, Almirante Máximo Carlos Aniasi Turchio, éste último entregándole supuestamente la concesión de “cinco patios de almacenaje en Puerto Cabello”, bajo un pago de comisión de cinco millones de dólares.
Lo curioso de esta situación, es que desde hace 6 meses, el Almirante Aniasi presentó su renuncia ante el gobernante venezolano. No obstante, éste no sólo no ha procedido a relevarlo de tan importante cargo, sino que ni siquiera ha informado públicamente de tal situación. De más está decir, que a partir de ese momento, el oficial de la Armada ha sido execrado de toda responsabilidad de confianza vinculada al jefe de Estado.
Existen otra serie de nombres a los cuales ha hecho referencia el referido delincuente. Habla de “Ramón Carrizales”, hijo del ex vicepresidente Ramón Carrizález, quien al parecer trabajaba con el capo. Incluye al Ministerio del Ambiente, cuando su titular era Yubirí Ortega de Carrizález, (esposa del para entonces vicepresidente Carrizález), organismo que actuaba como cliente de las Almacenadoras Makled, y que pagaba 25% de comisión sobre los pagos que le hacía el ministerio para cubrir gastos de almacenaje.
Incluso da a entender que el mismo director de la Oficina Nacional Antidrogas (ONA), el general Luis Reverol, habría estado relacionado con su persona. Verdad o mentira, el hecho es que la mera actuación de las autoridades gubernamentales, (en donde se ha podido verificar fácilmente el interés de favorecer los negocios del conocido “árabe”), así como su actitud posterior, en las cuales hasta por razones “éticas” ha debido permitir la presencia de personas con reconocida capacidad y probidad, de innegable imparcialidad, para administrar los bienes incautados a la familia Makled, obligan a la colectividad a tomar una acción mucho más crítica respecto a un caso que hasta el momento sólo se ha convertido en meras especulaciones, o tema para una película.
Por si esto fuera poco, las relaciones que han podido determinarse, que existían entre el “árabe” y miembros de otras organizaciones del narcotráfico, como los mencionados “Cartel de Sinaloa”, o el “Cartel del Norte del Valle”; y otras, como su vinculación con personajes como José María Corredor Ibagué, alias “el Boyaco”, actualmente extraditado hacia los Estados Unidos, (quien estando recluido, casualmente, en las instalaciones de la DISIP, en 2005, se escapó de su centro de reclusión), y quien mantenía estrecha relación con las FARC, así como su presunta relación con “ Daniel, el loco Barrera”, considerado por los diferentes organismos de inteligencia, como uno de los capos más poderosos de Colombia, y de quien se presume utiliza precisamente al estado Carabobo como guarida, deben ser analizadas seriamente. Más aún, cuando en ambos casos, el intermediario, tanto del “Boyaco”, como del “loco Barrera” era para entonces miembro del Frente 16 de las FARC, el hoy fallecido guerrillero, conocido como “el negro Acacio”.

Estas, y muchas otras investigaciones adicionales, son elementos suficientes para obligar a pensar a los venezolanos respecto al submundo, que pese a todas nuestras creencias de conocerlo, subyace frente a nuestros ojos sin que hasta el momento seamos capaces de vislumbrar ni su magnitud, ni mucho menos las consecuencias de facilitar nuestro territorio para tan graves y denigrantes actividades delictivas. El que tenga ojos, que vea.
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Maru Angarita
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